Víctor Leblow, un analista de ventas en la reconstrucción de la postguerra, escribía “Necesitamos que se consuman cosas, que se quemen, se desgasten, se sustituyan y se tiren a la basura a un ritmo cada vez más rápido”, acuñando sin saberlo el alma del esplendor del Antropoceno: la obsolescencia. Sin embargo, el concepto de obsolescencia no debe llevarnos a significado tecnológico ni malvadamente prediseñado por las magníficas industrias que consumen nuestros salarios. La obsolescencia es inherente (y necesaria) para los ritmos y modos de consumo actual. Del mismo modo que no concebimos que no salgan nuevos modelos de iPhone, nuevas actualizaciones para nuestras “apps” o al menos cinco tipos de leche en el supermercado para ejercer nuestro derecho de libremente no escoger ninguna. […] A ambos extremos de la jerarquía (y también en la sección central de la pirámide, atrapadas en un dilema entre los unos y los otros), las personas se ven acuciadas por el problema de la identida...
La halita, roca formada por la cristalización de la sal, es un evento geológico en sí mismo, un fotograma del tiempo reflejado en el espacio, porque cristalizar es velocidad, es flujo...transición de estados de la materia. Y en verdad el espacio son secuencias, y nuestras percepciones fotos de su esencia. Concurrimos a distintas velocidades porque recurrimos a distintos actos, el espacio no se adapta sino que recoge lo que somos cuando lo usamos, lo paseamos, lo traspasamos, recorremos, vagamos y vagabundeamos. Un potenciador de deambulación, como los denomina Francesco Careri en "Walkscapes", un generador de estar, un soporte de creencias, un motor de vivencias. La sal es por tanto un fluido sólido, una maqueta geológica de la arquitectura que representa las velocidades que condicionan el espacio. Un efecto Venturi que se modifica con la aceleración, dando lugar a espacios radicalmente diferentes a los que darían un proceso largo y pausado, casi sin necesidad...
DCH es un proyecto en el que llevo trabajando varios meses, en tanto del desarrollo técnico y burocrático, y busca ser una posible herramienta de la lucha contra el hambre en determinadas regiones del mundo. Basándonos en los datos que facilita el WPF (Programa de Alimentos de UN), y fuentes no gubernamentales, se extrae que el coste de infraestructura para el transporte (con todas sus fases y medidas) que implica la distribución de alimentos, puede incluso superar el coste de éstos. Aprovechando el sistema de código abierto se han desarrollado para el propósito tres modelos de "drone", fácil y económicamente imprimibles en impresoras 3d fáciles y económicas, a su vez, obtener. El sistema plantea dar la vuelta a una participación en la lucha contra la desigualdad humanitaria, pasando de una ayuda pasiva, a una ayuda activa, aligerando los costes de gestión y haciéndonos participes de cambiar las cosas. Biodegradables Para una ejecución controlada, los UAV don...
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