Los elementos

Cuando hablamos de relación de espacios en la arquitectura tendemos a la propuesta de sinergias múltiples desarrolladas de forma artificial con el objeto de que estas se autogeneren en sí mismas y obedezcan de forma análoga al arquetipo proyectual. 

Muchas veces la artificialidad de esta endogamia espacial no es sino el resultado de la búsqueda incólume de una performance intersticial de los espacios realmente autogenerados: el medio natural.

Personalmente la costa me sugiere una riqueza de lecciones arquitectónicas conmovedora, contando un diálogo paciente de un sustrato caótico y sin embargo deshinibidor en una danza de aditividad continuada y casi susurrando una abnegación por no competir entre sí, estableciéndose el agua  en reposo junto a la orilla, acariciándola casi, y ésta imponente sin alzarse hacia el cielo que se otorga como fondo escénico y como tal compone el ambiente general de la obra. 

Se configuran de este modo, en conjunto, un contexto en sí, con pequeños elementos notables que no varían la escena sino la complementan.

Es, por tanto, quizás la lección más completa que podamos observar de arquitectura, en el popular concepto de "wabi-sabi", solo que el éxtasis de la accidentalidad respetuosa del medio ambiente sólo puede ser imitada, y de la comprensión nuestra depende la materialización final.

Vuelo sobre Mazarrón. Víctor Pacheco.

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